Así es… dicen que a los que le va bien siempre los tiran para abajo, o los que destacan por sobre la media, los encuentran “pernos” “looser” que no tienen vida, entre otros apelativos. O también existe una “oposición” que esta atenta a lo que dice o hace la persona que es sin duda la envidia de los demás y critican, pela, inventan historias, etc. Sin duda lo anterior en algún momento me tocó, me paso, lo viví, pero siempre me pilló bien parado, no hice caso a opiniones de personas que les encantaba vivir opinar, calificar lo que hacia.
Gracias a Dios, siempre tuve la plenitud y la seguridad de hacer las cosas para el bien común, buscar los beneficios para todos, siempre he sido súper amable, ayude a ene gente, ah si como también recibí ayuda de varios, que me apoyaron, me dieron tribuna, y me impulsaron a desarrollar cosas que jamás pensé hacer. A partir de esto, he tenido mucho tiempo para reflexión, y obvio también opine, especule, y sostuve entretenidas conversaciones con mis amigos y amigas. Aun así siento que en todo el proceso fui buena persona, con valores claros, una ética definida, con lealtades claras.
También la vida se encargó de que pudiese compartir con distintas personas, a las que en ese momento les entregue mi confianza, los ayude, me ayudaron y tuvimos una convivencia notable. Sin embargo cuando las personas que estimas comienzan a fallar una y otra vez en cosas que pienso no se debe fallar, me ha provocado un sentimiento tan complejo, unas ganas de poder tomar a esa persona, sacudir sus hombros y decirle ¡en que estas pensando! ¡Porque lo hiciste!, entre otras. Tantas veces creo que lo hice, tantas veces les dije a varios que cambiaran actitudes y modos, pero fueron y son mis amigos, los conocí así, mi misión fue darles mi parecer, ayudarlos a que cambien y si no lo tomaron que mas se va a hacer.
Pero hoy llevo una gran tristeza y también una decepción, porque en la vida en actitudes conocemos a las personas. No me creo santo, pero jamás anduve con la onda, de decir que soy buena persona, que luchemos por ser buenas personas, que ayudemos que respetemos, y después pasa el tiempo y esta persona rompe toda su filosofía de vida, se le olvida todo y se abre a una atrocidad sin futuro, no respetando a nadie, con un doble discurso tremendo… para mi fue súper fuerte, porque nunca imagine que personas que conocía, se pudiesen burlar de tal manera de todo su circulo, de sus relaciones, de sus compromisos…
Esta actitud me llevo una gran decepción, no es mi forma de ser, no va conmigo definitivamente lo que paso.. Y en ese momento fue hora de hacerme a un lado, definitivamente abandonar, cambiar, mutar, olvidar, a pesar que trate de sembrar, trate de que cambiaria, y que fuera un ser de admiración, no pude… el era mi amigo, teníamos una gran confianza, a pesar de lo distinto que éramos por definición, había una conexión, un sentido de trabajo… en estos meses han pasado tantas que yo se que el valoraría como yo las valoro, pero el que yo conocía, no es. Es otra persona, con inseguridades, con miedos como todos, pero la vida a tradado de hacerlo madurar a golpes, pero todavía falta. Tantas personas también lo han tratado de ayudar, de apoyar en todo lo que emprendía, pero no ha sido correcto en la respuesta… es tan triste escribir esto, pero no se es la unica forma de desahogarme, porque de verdad llevo una gran pena…
Lo mas triste es que no se que hacer, yo cerré la puerta, y de verdad me han dado una ganas de abrirla un momento, pero no creo que lo mejor es que pase tiempo que se sienta la perdida, porque cuando se pierden las cosas es cuando las valoramos…